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Reseñas seminarios 2017-2018

El psicoanálisis y los lazos sociales actuales

Fotografía: Juan Tchritter

El Seminario del Colegio Clínico del 2017 que nombramos como “El psicoanálisis y los lazos sociales actuales” se organiza como continuación del Seminario del año 2016: “Enlaces y desenlaces” ya que en ese momento surgieron preguntas que pusimos a trabajar a partir de lo que veníamos ubicando en los textos de Freud y Lacan en los que se evidencia la preocupación de ambos por el contexto social en el cual formalizan los conceptos psicoanalíticos. También las viñetas clínicas nos aportaron las formas en que se presenta el padecimiento en la actualidad, los modos que adquiere la demanda, el lazo transferencial en las neurosis, psicosis y particularmente el lazo histérico participativo, que atañe a la posición ética y política del psicoanalista.

Así fue que fuimos encontrando la relación entre psicoanálisis y los lazos sociales actuales: Debido a que Lacan enuncia su teoría de los lazos sociales en cuatro discursos, hicimos un breve recorrido, a la vez que incluimos también, ese quinto discurso que nombra en su Conferencia de Milán, llamado de distintas maneras, un contradiscurso, un falso discurso, que es el discurso del capitalismo.

Si bien es controvertido pensar al capitalismo como un discurso, debido a que se trata de un sistema socio-político-económico, éste tiene consecuencias en la cultura y por lo tanto en su malestar. Ya que los valores que promueve el capitalismo son los del éxito basado en un modelo individualista.

Lo que es seguro es que el capitalismo tiene su manera de decir, nuestra interrogación se centra en indagar si el capitalismo genera lazos y de qué tipo son estos lazos.

Porque el capitalismo tiene un objetivo socio económico y político con incidencia en la subjetividad, y eso lo enfrenta a los discursos tal como los pensó Lacan, donde siempre la verdad tiene su sitio, que el discurso capitalista rechaza.

Recordemos que en los discursos que propuso Lacan que deduce de la experiencia del psicoanálisis, encontramos que en todos ellos hay un sitio que Lacan llama: el sitio de la verdad.

Poniendo el acento en la presentación del padecer actual, trabajamos el tema de la Demanda, de la construcción del síntoma en su versión de enlaces y desenlaces, como posición ética y política del psicoanalista frente la promoción del individualismo en su versión del sujeto reducido a consumidor /consumido; en una época caracterizada por el narcisismo, tal como lo define Colette Soler.

En épocas del discurso de la ciencia en su variante, la técnica, observamos cierta voluntad de desconexión, entre el sujeto y su inconsciente.

Entonces, la actualidad impone un desafío, el analista es desafiado a sostener la existencia del inconsciente, a mantener la barra entre saber y verdad, porque así sostenemos el lugar irreductible del deseo. Frente a lo que surge la pregunta sobre el porvenir, si las nuevas generaciones podrán ser todas apalabradas por el capitalismo, como dice Colette Soler.

Nosotros sólo podemos contestar con el saber de la estructura: dominante, producción de saber en su relación con la verdad, que incluye al goce. Y que hay un plus de goce que no puede ser cancelado porque escapa al intercambio simbólico, porque sostenemos que tiene que ver con la captura originaria del ser viviente por parte de lalengua. Que lo hace único y no todo capitalizable.

En otras palabras, nos preguntamos ¿Podrá el discurso del capitalismo hacer desaparecer al discurso del amo en tanto ordenador, de las relaciones sociales?, o sea un discurso en que haya un S1 que se presente en el lugar del semblante y llame al S2, decimos que eso no puede desaparecer, en la medida que el sujeto es hablante.

Lacan formula que no cree que el capitalismo vaya a aplastar a la humanidad, se apoya en la idea de que hay una hiancia que no se puede eliminar.

Pero agreguemos que tal como Lacan lo dice, esto no alcanza para asegurar el porvenir del psicoanálisis que solo estará garantizado por los psicoanalistas, que mantengan la hiancia abierta a nivel del discurso.

Bien, percibimos el desenlace al que impulsa el capitalismo, y a los que debemos enfrentar en nuestra práctica cotidiana.

Señalamos que hay lazos fuera de discurso reconocidos, por ejemplo, el amor no inhibido, los amores sexuados que apuntan a la unión de los cuerpos, este no es un lazo social establecido, pero es potente. Es un lazo fuerte, sueño de la humanidad del que Lacan no dice fuera de discurso sino clivado (escindidos), en el Seminario Aun.

Fue nuestro recorrido para señalar que hay lazos que se mantienen como lazos discursivos y los que no.

En tiempos del capitalismo han surgido asociaciones que generan causa, mantiene la forma del discurso, no hace falta que sea la causa freudiana, pero cualquier lazo alrededor de una causa, genera un común que se debe defender en el sitio del significante unificador. Las genera el capitalismo porque intentan compensar los desastres que él mismo ha causado, son reacciones al capitalismo que lo hacen vía la creación de un lazo discursivo nuevo. Son asociaciones que se dirigen a curar las víctimas del capitalismo, lo que Lacan llama en Televisión, el humanitarismo como coartada, que en el siglo pasado apareció para disimular los abusos de la civilización colonizadora.

Observamos en la actualidad lazos que generan la aparición de lo que Soler llama los grupos síntomas, grupos que se reúnen en razón de un goce homólogo: anoréxicas, autistas, los adictos, alcohólicos, todos los que se agrupan según su rasgo de goce.

Ella dice que es la fórmula de una segregación soft, los que se parecen se agrupan, separándose de los que gozan de otra manera. Cada adicto en su grupo.

No se respeta el orden que impone el discurso que es la disparidad, los adictos se toman todos por iguales, eso es una forma de fuera de discurso para Lacan. El capitalismo lleva a los sujetos a identificarse por su goce y no a su goce.

No se trata de un tipo de identificación freudiana del tercer tipo, porque es una comunidad no basada en el eros, no afectiva, sino de tipo de goce, podríamos incluso decir de un rasgo de perversión, no sujetos perversos, sino el rasgo de la perversión polimorfa común a todos.

Es necesario subrayar lo que Freud dice respecto de las identificaciones vía el síntoma, esto es propio de la neurosis, porque implica: lo reprimido. Se trata de una identificación inhibida, que excluye la carne.

Es una identificación que vamos a llamar identificación participativa, ya con Lacan podemos decir es una identificación al deseo del Otro. Y que se la atribuye al discurso histérico, porque es la identificación específicamente histérica, la del deseo de deseo.

En la identificación al goce no hay mediación de ningún simbólico, sino de un transitivismo de los plus de gozar, esos que generan las oferta del mercado promoviendo la adicción.

Como el goce no se comparte podemos decir que el capitalismo genera un tipo de lazo inédito, los sujetos se nombran por su goce, no se identifican a su goce, sino por su goce, lo que implica síntomas que no son metafóricos, no hay allí ninguna represión.

Trabajamos también el decir de un psicoanalista actual, J. Alemán, quien opone a la idea de homogeneidad la idea de heterogeneidad, que es producto de la conclusión de que el sujeto no puede ser representado en su totalidad, ya que hay una diferencia irreductible entre ellos, que es imposible de cancelar.

Hegemonía es un término que viene del filósofo marxista Gramsci, y Alemán hace una excelente articulación con el objeto a. Articulación fundamental para estar a la altura de la época, donde este contradiscurso capitalista que es el que sostiene el poder neoliberal no admite brecha, no admite diferencias, se presenta con la potencia de representar todas las singularidades para así poder hacer entrar a todas en la totalidad del circuito de la mercancía.

Por último nos servimos del arte, de películas y cortos de youtube que nos orientaron a seguir investigando las particularidades del desenlace en nuestro país.

El cortometraje “Nos (Otros)” de Raichijk, Daniel (2012, youtube) con reportajes e investigación periodística muestra las masacres en nuestro territorio (la argentina) y los procesos segregativos desde 1919 hasta la actualidad.  El abanico que despliega nos enseña las distintas caras de la segregación: masacres, aniquilación, racismo colonialista con argumentos: teocráticos, seudo-científicos, biologistas, racismo y culturalismo.

Hoy en día la segregación aparece en la figura del extranjero a lo largo del mundo, el extranjero ha pasado a ser un personaje peligroso: deja sin trabajo, trae enfermedades, se beneficia con lo asistencial público. La segregación intenta solucionar el problema de separar masas que viven en un mismo espacio pero por un tratamiento de lo real por lo real y no por medio de los semblantes.

La lectura de “La hospitalidad” de Jacques Derrida nos amplió la lectura de Nos(Otros) ya que se pregunta acerca de la hospitalidad, de la acogida, de aquel o aquello que acogemos en nosotros, en nuestra casa, en nuestro lugar propio.

La hospitalidad se ofrece o no se ofrece al extranjero, a lo extranjero, a lo ajeno, a lo otro. “Lo otro” en la medida misma que es lo otro, nos cuestiona, nos pregunta. Nos cuestiona en nuestras supuestas certezas, legalidades, saberes e introduce la posibilidad de cierta separación con nosotros mismos. Para Derrida no existe la hospitalidad en el sentido clásico, sin soberanía de sí mismo sobre el propio-hogar, pero como tampoco hay hospitalidad sin finitud, la soberanía solo se ejerce filtrando, escogiendo, por lo tanto “excluyendo” y “ejerciendo violencia”. Para el sujeto su goce es lo extranjero.

Lacan en 1967 había evocado el “reordenamiento de los grupos sociales por la ciencia y la universalización que introduce” o sea el reordenamiento de las realidades sociales y económicas cuyo residuo es la fragmentación de los lazos sociales, por la imposibilidad que introduce el goce, el cual no obedece al régimen de lo universal.

En la actualidad asistimos a grandes migraciones, deportados, los desplazamientos para la apropiación de las fuerza de trabajo que produce esclavos para librarse de las tiranías, como lo hizo el nazismo en su momento, desplazando personas en busca de escapar de la exterminación, de la falta de trabajo. Esta actualidad es importante para nosotros psicoanalistas, porque cambia considerablemente las condiciones de desempeño del psicoanálisis y su lugar en el mundo.

Mitos y Obstáculos en el inicio de la práctica analítica

Estamos advertidos que muchas veces el trabajo del analista es incómodo; "no se puede hacer una tortilla sin romper los huevos", dice Freud. Ahora, ¿en que se basa esa incomdodidad?, se basa en que lejos de tener un seguro como el psicoterapeuta que controla y pauta a priori lo que tiene y va a pasar en determinado tiempo, es decir, allana el terreno para despojarlo de lo que supone obstáculos, el analista los espera.

Sindrome de Asperger: ¿torpes, genios, azules?

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